← Volver al blog
Ventas

El playbook que separa Hunter de Farmer

Uno de los errores más caros que he visto repetirse en equipos comerciales, en compañías de tamaños y sectores muy distintos, es pedirle a la misma persona que cace clientes nuevos y que cultive los que ya existen. Son dos trabajos distintos, con habilidades distintas, y mezclarlos sale caro para los dos lados del negocio.

He estructurado equipos comerciales alrededor de esta separación (Hunter y Farmer) en varias compañías por las que he pasado, en sectores distintos, y en todos los casos el cambio de estructura tuvo un impacto directo en el pipeline y en la retención.

Qué es cada rol, en la práctica

El Hunter caza negocio nuevo: prospección, outbound, ciclos de venta cortos, compensación ligada a ARR nuevo. Vive de la caza, y necesita sentir que cada semana persigue algo nuevo.

El Farmer cultiva la cuenta ya ganada: relación a largo plazo, expansión, renovación, upsell. Vive de la confianza construida en el tiempo, y su compensación debería estar ligada a retención y crecimiento de cuenta, no a logos nuevos.

Por qué mezclarlos sale caro

Cuando una misma persona hace las dos cosas, pasan dos cosas malas a la vez. El Hunter que también tiene que cuidar cuentas existentes deja de prospectar en cuanto tiene cartera que atender, y el pipeline de nuevo negocio se seca. El comercial que en el fondo es un buen Farmer, pero al que se mide por logos nuevos, acaba descuidando la relación con clientes que ya pagan, justo los que generan el revenue más rentable.

Además, el forecast se vuelve imposible de leer: no sabes si el pipeline que ves es negocio nuevo real o es una cuenta existente que va a renovar de todos modos.

Cómo lo he montado en la práctica

La estructura que repito es sencilla en el papel, aunque exige disciplina para sostenerla:

  • El Hunter es dueño de la cuenta hasta que se firma el contrato y se completa el onboarding.
  • En ese momento, hay un traspaso formal (no informal) a un Farmer, con una reunión de handoff donde el Hunter transfiere contexto real, no solo el CRM actualizado.
  • Los KPIs son distintos desde el primer día: al Hunter se le mide en pipeline generado, oportunidades nuevas y ARR nuevo cerrado; al Farmer, en NRR, expansión de cuenta y renovaciones.
  • La compensación sigue la misma lógica: comisión por logo nuevo para el Hunter, comisión por expansión y renovación para el Farmer.
Si mides a un Hunter por retención y a un Farmer por logos nuevos, estás pidiendo a cada uno que haga bien el trabajo del otro.

El playbook mínimo viable

Si tu equipo comercial todavía no tiene esta separación, no hace falta reestructurar toda la organización de golpe. Con definir estos cuatro puntos ya se nota el cambio:

  • El momento exacto del traspaso de Hunter a Farmer (normalmente, cierre de contrato más onboarding completado).
  • Un KPI principal distinto para cada rol, no una mezcla de ambos.
  • Un plan de compensación que premie el comportamiento que quieres de cada uno.
  • Las etapas del CRM reflejando ambos motion, adquisición y expansión, como procesos separados aunque conectados.

El objetivo no es tener más gente. Es que cada persona del equipo comercial esté haciendo el trabajo para el que de verdad es buena, y que se le mida por ese trabajo.

¿Reconoces este problema en tu empresa? Hablemos de tu caso concreto.

Solicitar diagnóstico